Huaraz y su porción de paraíso

Sin lugar a dudas podemos decir que esta ciudad es una de los más sorprendentes que tiene Perú. Tal vez no es tan popular como Cusco, por ejemplo, sin embargo está entre los destinos más increíbles que pudimos visitar. En sus alrededores alberga un sitio mágico: la magnífica Laguna 69.

Llegamos a Huaraz por la mañana y luego de buscar el hostal donde íbamos a pasar un par de noches nos fuimos a recorrer un poco el lugar. Como toda ciudad y pueblo de Perú, Huaraz tiene un gran mercado donde se puede encontrar frutas de todo tipo, verduras, especias y cereales que alimentan el abanico de posibilidades de una de las mejores cocinas del mundo.

La ciudad en si no tiene demasiados atractivos, solo un populoso casco céntrico, iglesias y edificios gubernamentales, algunas plazas y el ya mencionado mercado. El fuerte de este lugar está por fuera. Por su ubicación, Huaraz, está próximo al cordón cordillerano conocido como Callejón de Huaylas, donde se pueden encontrar una gran cantidad de lagunas de diversos tamaños así como también montañas y cerros.

Previo a realizar la caminata a la Laguna 69, decidimos ir a una pequeña laguna llamada Mamacocha ubicada en la parte alta de un cerro cercano al ejido urbano. A una media hora en bus desde el centro de Huaraz, se llega a la entrada donde comienza el ascenso de aproximadamente una hora. Afortunadamente aún no cobran entrada por subir. En la parte alta hay una pequeña laguna con patos donde además se tiene una vista panorámica de la ciudad de Huaraz. Debido a que no demanda un gran esfuerzo físico es un buen sitio para recorrer previo a visitar las demás lagunas.

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Al otro día salimos a las 4 de la madrugada en dirección a Laguna 69. Mucha agua, capas para la lluvia y buen calzado son altamente recomendables para disfrutar más de esta magnífica caminata. Es seguro que en algún momento de las 4 horas y media de recorrido se precipite una lluvia torrencial que dificulte la marcha. Sin embargo es parte de esta experiencia y se disfruta de la misma manera.

La naturaleza siempre sorprende y previo a llegar al inicio de la caminata en dirección a Laguna 69 nos detuvimos en la bella Chinacocha. Una enorme laguna turquesa que en su superficie espejada refleja el cielo y es adornada de fondo por unas enormes montañas con los picos nevados.

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Esta laguna es verdaderamente hermosa, tiene una borde costero con una hilera de arboles que bordean sutilmente el lado oeste, opuesto a las montañas. No se recomienda nadar en estas aguas debido a la profundidad, pero fundamentalmente a la baja temperatura que tiene ya que son afluentes de deshielo.

Después de maravillarnos con Chinacocha y su azul profundo seguimos camino al inicio de la caminata en dirección a Laguna 69. Son tres horas a paso constante por un camino húmedo que por momentos se hace difícil debido a la cantidad de barro y los pequeños ríos que se entrecruzan. Pero la recompensa por el considerable esfuerzo es espectacular.

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En el tramo final se debe subir aproximadamente una hora por una ladera escarpada, luego se llega a un descanso y posteriormente se descienden unos minutos más y allí aparece una de las postales más hermosas que nos mostró Perú.

Una laguna azulada, con orillas transparentes, alimentada por unas pequeñas cascadas de agua que provienen de un majestuoso glaciar que se ve en el fondo del paisaje. Realmente fue uno de los espectáculos más preciosos que nos llevamos de este gran país.

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Allí nos quedamos un largo tiempo contemplando ese paisaje cuya perfección era idílica. Estábamos cansados y aprovechamos para recuperarnos un poco; mientras estábamos comiendo recibimos una visita inesperada que tenía más hambre que nosotros.

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Después de un rato en este paraíso la lluvia se hizo presente con tal intensidad que decidimos emprender el regreso. La enorme cantidad de agua que cayó en pocos minutos complicó un poco el retorno debido a que los pequeños ríos se hicieron más caudalosos y el suelo se cubrió con una gran masa de barro.

Al cabo de unas horas logramos llegar llevando con nosotros uno de los paisajes más increíbles que pudimos ver en Perú. Sin duda cada paso valió la pena y Huaraz debe convertirse en un destino obligado para cualquier viajero en busca de una porción de paraíso.

Autor entrada: Ambos Mundos

2 thoughts on “Huaraz y su porción de paraíso

    Con dos tacones

    (8 febrero, 2017 - 3:20 am)

    Que belleza de fotografíias. Dan ganas de coger la maleta y marcharse para allí. Un saludo enorme 😘😘

      ambosmundosweb

      (9 febrero, 2017 - 12:31 pm)

      Huaraz es realmente mágico! Te recomendamos una escapadita en algún momento hacia allí. Estamos en contacto! Saludos!

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