Descubriendo Ibarra: hostal Fevilamir

Cuando íbamos de camino hacia México pasamos de Otavalo directamente a Colombia, pensamos que en ese trayecto no había mucho que ver, y nos equivocamos. Pero el viaje da segundas y hasta terceras oportunidades. Esta vez paramos en Ibarra y gracias al hostal Fevilamir pudimos descubrir todo lo que esta hermosa ciudad tiene para ofrecer.


El magnífico volcán Imbabura, una hermosa laguna rodeada de montañas, un mercado enorme en el que venden todo tipo de comidas, productos y ropa; construcciones coloniales y un pintoresco casco céntrico que merece un largo paseo. Algo de todo eso es Ibarra, una ciudad con muchas raíces indígenas que se sienten en cada rincón que se desanda.

El hostal Fevilamir estaba ubicado en una zona muy cómoda de la ciudad, está cerca del mercado central, de un mall, de la zona céntrica y a unos seis kilómetros y medio de la laguna Yahuarcocha. La ubicación satisface las pretensiones de cualquier tipo de viajero, y, además, tiene habitaciones y un comedor en la terraza cuyas vistas dan directo al gran volcán Imbabura. Un placer este panorama!

 

Llegamos al hostal por la tarde y nos quedamos en una habitación con todas las comodidades. El personal nos comentó que Ibarra es muy bonita asique salimos a pasear un poco por la ciudad para conocerla un poco. La primera parada fue el mercado, allí comimos un menú por un dólar y medio y nos tomamos una deliciosa avena. Después visitamos los distintos puestos y recorrimos de punta a punta el predio, la oferta es muy grande, hay de todo!

Al otro día averiguamos cuáles eran las comidas típicas de Ibarra y dónde encontrarlas, afortunadamente en el hostal hay un mapa didáctico que tiene todo lo que hay que saber de la ciudad. También indagamos sobre la distancia de la laguna para ver si podíamos ir caminando, más o menos eran seis kilómetros y medio, nos decidimos por hacerlo, fue un largo y hermoso paseo hasta allá y valió mucho la pena.

Volvíamos de la laguna, hacia un poco de calor y estábamos cansados asique pasamos por el centro de Ibarra para probar uno de sus famosos postres: el helado de paila. Se trata de una preparación típica que tiene una elaboración muy particular y se da sólo por la zona del Valle. Hay que probarlo sí o sí!

Después de tanta caminata volvimos al hostal para descansar, estábamos en el lugar ideal, nos recostamos en las cómodas camas para recuperar fuerzas y aprovechamos para a mirar un rato de tele. Al otro día seguimos nuestro viaje hacia Otavalo recargados de energía.

Gracias al hostal Fevilamir pudimos estar muy cómodos y conocer Ibarra, de lo contrario nos hubiésemos perdido una ciudad de Ecuador que merece ser tenida en cuenta. Tuvimos una segunda chance y la aprovechamos para llevarnos nuevos y lindos recuerdos de este gran país.

El hostal Fevilamir es muy recomendable, es muy limpio, confortable, accesible y está muy bien ubicado en relación a las diferentes actividades turísticas que se ofrecen en Ibarra. Además está a pocas cuadras de la terminal de buses lo que facilita mucho el acceso y la salida de la ciudad.

Si pasan por Ibarra y quieren estar cómodos y prácticamente cerca de todos los sitios turísticos, pueden contactar con el hostal Fevilamir a través de las siguientes vías:

 

Dirección: Calle Juan Francisco Cevallos 1-53 y Obispo Mosquera, ciudad de Ibarra

Teléfono: 098 296 9901

Facebook: Fevilamir

Booking: Hostal Fevilamir

Correo: hostal@fevilamir.com

Sitio web: fevilamir.com

Autor entrada: Ambos Mundos

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