Cerca del cielo: Tren a las Nubes

Si viajar en tren se volvió una de nuestras formas preferidas de transportarnos, la idea de hacerlo en uno de los más altos del mundo, nos encendió las ganas de seguir indagando en este medio.

El Tren a las Nubes es el tercero que asciende a mayor altura en el mundo, logrando alcanzar los 4200 msnm. Se encuentra en la provincia de Salta, en Argentina, y es uno de los más reconocidos atractivos turísticos de este país.

Para nosotros era un misterio, una cuenta pendiente que teníamos ganas de saldar hace tiempo. Después de haber andado un año y ocho meses recorriendo América y sus maravillas, no queríamos seguir dejando sin tachar este ítem que nos esperaba en nuestro propio país.

Llegamos a Salta un viernes lluvioso por la noche. Nos ubicamos para descansar y a las 6 am del sábado ya estábamos arriba para ir al encuentro.

La cita era a las 7 en la estación ferroviaria del centro de la ciudad, lugar desde donde salen los buses que nos acercarían al Tren a las Nubes. Actualmente, el recorrido en tren sólo se realiza en el tramo que va desde San Antonio de los Cobres hasta el Viaducto La Polvorilla, ida y vuelta.

Antes del amanecer, las oficinas ya estaban atestadas de gente

A pesar del frío y de la hora, las instalaciones ferroviarias estaban llenas. Cientos de personas desbordaban de ganas, como nosotros, de recorrer la puna salteña en ferrocarril.

Seis buses repletos de turistas y locales salieron desde Salta capital para iniciar el recorrido que nos acercaría un poquito más al cielo.

Además de los colectivos, el equipo rutero estaba compuesto por una camioneta  4×4 que va abriendo paso a los mismos, un séptimo bus que acompaña el trayecto por si alguno de los restantes falla y una ambulancia por cualquier emergencia que pueda ocurrir en el camino.

Y cada bus, en su interior, lleva a su guía, conductor y médico. En nuestro caso, la explicación estuvo a cargo de Julio, Edgar fue quien nos transportó, y Eugenia se encargó de socorrer a quienes sufrieron el mal de altura.

 

Primer parada: Campo Quijano

Luego de recorrer 40 kms a bordo del bus, en el cual Julio nos fue relatando la historia de Salta, frenamos en este pequeño pueblo, conocido como “El portal de los Andes” y visitamos dos de sus atractivos: la locomotora a vapor y el busto al ingeniero Ricardo Maury, quien diseñó el trazado del Tren a las Nubes.

 

Segunda parada: Quebrada del Toro

En este lugar, descendemos del colectivo para observar el viaducto más extenso del recorrido (250 mts aproximadamente) que normalmente realiza el Tren a las Nubes. El Viaducto del Toro, es una imponente obra de ingeniería ferroviaria que atraviesa el cañón con el mismo nombre.

Tercera parada: quebrada de Yacoraite

La tercera estación del trayecto terrestre del Tren a las Nubes es un pequeño poblado inmerso en la belleza del norte argentino, y en el cual se pueden comprar distintas artesanías de la zona.

 

Cuarta parada: El Alfarcito

Aquí nos detuvimos por un tiempo más largo ya que, además de visitar los sitios que nos ofrece el paraje, también tomamos un desayuno campestre elaborado por las comunidades de la zona.

El Alfarcito se encuentra a 2800 mts de altura, y allí se puede visitar una blanca capilla estilo colonial, donde descansan los restos del padre Chifri, el cura que se internó en los cerros salteños para derramar solidaridad.

http://www.fundacionalfarcito.org.ar

También recorrimos el colegio albergue de montaña, cuya construcción ideó el padre Chifri. El mismo les permite a los jóvenes capacitarse para aprovechar los beneficios de la naturaleza y de la historia andina. En este lugar, la energía la obtienen a través de paneles solares y se calefaccionan con una técnica basada en la absorción del calor mediante el uso del alquitrán y piedras volcánicas.

También aprovechamos la parada para recorrer el local de artesanías del lugar, que se caracteriza por ser una construcción ecológica realizada con botellas plásticas, piedras y paja.

Quinta parada: San Antonio de los Cobres

Este es uno de los pueblos de mayor altura del país. Tiene 5700 habitantes, es conocido como la capital de la minería, y se encuentra a 3700 msnm. Fue el último lugar al que llegamos con el colectivo para dar comienzo al paseo en el Tren a las Nubes.

Primero lo vimos por fuera, y no pudimos evitar tomarnos decenas de fotos con este imponente ferrocarril, ícono del turismo ferroviario en el mundo.

Al ingresar, nos mostraron los servicios internos del transporte: enfermerías, tienda de regalos con productos oficiales del tren, una estafeta postal desde la cual se pueden realizar envíos a cualquier parte del mundo, y un vagón que hace de bar donde se pueden comprar distintos snacks.

El Tren a las Nubes es el tercero más alto del mundo (siendo superado únicamente por China y Perú) y, actualmente, realiza un recorrido de 3 horas, que une San Antonio de los Cobres con el viaducto La Polvorilla, ida y vuelta.

El viaducto es una obra de ingería que con sus 224 mts de largo y 64 de alto, se encuentra a una altura de 4220 msnm, siendo este el punto mas alto del recorrido del Tren a las Nubes.

Luego de atravesarlo en los dos sentidos, se desciende del ferrocarril y en media hora se pueden observar y comprar distintas artesanías locales. Además, en una pequeña cima, se iza una bandera argentina, mientras los visitantes entonan  la canción “Aurora”. Nosotros hicimos este paseo un día después de entrar a nuestro país, luego de haber estado afuera por 20 meses, y el gesto nos erizó la piel y lo sentimos como una especie de bienvenida.

La vuelta en tren hasta San Antonio nos permitió seguir contemplando las bellezas paisajísticas del norte argentino. De la misma forma, fue la vuelta en bus, en la cual aprovechamos para descansar un poquito después de un hermoso y movido día; además, nos brindaron una merienda, e hicimos dos últimas paradas: una en Santa Rosa de Tastil (donde se puede visitar el Museo de Sitio en el cual se exhiben piezas pertenecientes al sitio arqueológico ubicado en la parte alta del cerro), y la otra a un costado de la ruta en el cual admiramos y fotografiamos las bellezas norteñas durante la caída del sol.

Pasadas las 20 hs llegamos nuevamente a nuestro punto de partida en la ciudad de Salta. De esta forma, dimos cierre a una jornada en la que cargamos nuestra vista y nuestra memoria de recuerdos que conservaremos para siempre. Un día en el que no sólo disfrutamos de la majestuosa puna argentina, sino que además aprendimos sobre nuestro país, su gente, su historia y su naturaleza.

No tenemos más que palabras de agradecimiento con Turismo de Salta por ofrecernos una actividad tan prolijamente organizada y que nos recordó enseguida lo impresionante que es nuestro país. Sin duda, no podríamos haber ingresado a Argentina de una mejor manera…

No duden, argentinos y extranjeros, en realizar este recorrido cuando visiten el norte argentino. Para mayor información respecto a horarios, tarifas y demás, pueden contactarse con el Tren a las Nubes por las siguientes vías:

Oficina de ventas: Alberdi 53 -Planta alta- Local 33. Galería Baccaro.

Horario de atención: Lunes a viernes de 8 a 20 hs. Sábados de 9 a 15 hs.

Tel: +54 0387 4228021

Web: http://www.trenalasnubes.com.ar/

E-mail: ventas@trenalasnubes.com.ar – trenalasnubesok@gmail.com

Twitter: @TrenalasNubesOK

Facebook: Tren a las Nubes

Instagram: Tren a las Nubes

Autor entrada: Ambos Mundos

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